De cuando cocinar era una técnica que involucraba a todo el cuerpo (frente a las hiper-tecnologizadas cocinas modernas, sus termomix y demás...).

De cuando cocinar era un espectáculo (frente a que lo que se convierta en espectáculo sea el hecho mismo de tener un restaurante, o peor, el mero hecho de tener un apellido).

Cocina con tacto.